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Dicen que el
tabaco fue descubierto por los conquistadores, y que es la venganza del
aborigen por el exterminio al cual fue sometido luego del arribo de Colón
a estas tierras.
Claro, el fumar es perjudicial para la salud, como bien reza la
ley 23.344 en cada atado, y yo - como respetuoso que soy de las leyes -
jamás osaría contradecir esta afirmación.
Raras veces me pregunto, confieso, si el fumador está al
corriente de esta circunstancia.
Pero es innumerable la cantidad de gente dispuesta a enseñar, o
recordar, a quienes tienen el hábito, lo mal que hace.
Siempre me molestó esta actitud, aunque hace poco descubrí el
por qué de mi fastidio. La explicación es esta: Bajo el disfraz de
persona interesada en la salud y el bienestar de su prójimo, estos
sermoneadores del aire impoluto se dedican a enseñar a vivir. Difícil
arte si los hay.
Lo que realmente quieren estos arbitradores de consejos no
pedidos, es hacer un reproche encubierto, bajo el disfraz de un sano
consejo para el amado prójimo.
Recuerdo el caso de una señora bastante excedida de peso, y además
ex fumadora - que son los peores - diciendo en una reunión social, en la
cual varias personas se hallaban fumando:
" - Y, bueno, cada uno elige su forma de morir..."
Estuve más que tentado, lo juro, de retrucarle lo siguiente:
" - Es cierto, tenés razón, cada uno elige su forma de morir.
Algunos eligen el cigarrillo y otros, como vos, eligen el sobrepeso, que
es bien sabido cuánto acorta la expectativa de vida."
Pero callé, mi sentido del respeto obró como una saludable
forma de censura, aunque la robusta señora se lo tenía merecido.
Y bien, cada vez que escucho a alguien reprochando la costumbre
de quemar tabaco en cilindros, en aras de la salud y el bienestar, me
vienen unas terribles ganas de comprar un cigarro cubano y transformarlo
en humo íntegramente sobre la superficie de su cara.
Ya sé que el cigarrillo hace mal. Ya sé que es mejor no fumar
que fumar. Ya sé que la mayoría de los fumadores quieren dejar el vicio.
Pero... ¿Saben una cosa?
LOS FUMADORES TAMBIÉN LO SABEN, MEJOR QUE NADIE.
Así es que, queridos adalides del aire puro, cállense un rato,
pues todos sabemos que - en un noventa y cinco por ciento de los casos -
lo que Uds. buscan es retar a otra persona sin que pueda defenderse.
¡Ah! Me olvidaba, el autor de esta nota NO FUMA.
CARLOS GUSTAVO FARINA
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