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- El amor es como los columpios, porque casi siempre empieza siendo diversión y casi siempre termina dando náuseas. - Los amores con los que se pretende limpiar los espíritus, suelen no servir más que para ensuciar sábanas. - El amor es el puente para pasar del onanismo al embarazo. - Se llama en amor "mujer honesta" a la que es deshonesta con un solo hombre. - La vida es como una mujer muy querida que no se portase bien con nosotros: todos los días nos haríamos el propósito de abandonarla y nunca nos encontraríamos con fuerzas suficientes para ello. - Todos los hombres que no tienen nada importante que decir, hablan a gritos. - La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos. - La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios: pidiéndole todos los días algo. - Cuando las mujeres andan en peores pasos es cuando van mejor calzadas. - Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas. - La mujer mueve mejor el cuerpo que el cerebro. - Las mujeres tienen las mismas costumbres de los salvajes: adornarse con plumas, colgarse aros de las orejas, pintarse la cara y vivir conquistando a los vecinos. - Una mujer vestida de seda es como un capullo de mariposa: por fuera, seda, por dentro, un gusano que se retuerce. - Para ser moral basta proponérselo; para ser inmoral hay que poseer condiciones especiales. - Hay dos sistemas de conseguir la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo. - De lejos todo parece más pequeño, a excepción del hombre inteligente, que de lejos parece mayor. - Todo el mundo se suicidaría, si después de suicidarse se pudiera seguir viviendo. - El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero. - Todo lo que no está sostenido cae, si queréis que una mujer "caiga", quitadle el sostén. - Lo más a que puede aspirarse de una mujer que tenga los ojos negros, azules, o verdes es a que los ponga en blanco. - Muchas mujeres siguen diciendo que no con la cabeza, cuando ya han dicho que sí con el resto del cuerpo. - La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo. - Lo único que a la mujer le interesa de la cabeza del hombre es el pelo. - El pasado amoroso del hombre le sirve a la mujer de garantía; el pasado amoroso de la mujer le sirve al hombre de desesperación. - El espiritismo se inventó para que los médicos pudieran hablar con su clientela. - La medicina es el arte de acompañar con palabras griegas al sepulcro. - Si vuestra prometida es realmente una santa, llevadla inmediatamente al altar; pero dejadla en él y volveos a casa. - Las madres sufren tanto al ver que se casan las hijas, que sólo se consuelan pensando en lo que sufrirían si vieran que no se casaban. - El que pide "la mano" de una mujer, lo que realmente desea es el resto del cuerpo. - Toda sociedad es un organismo podrido que se conserva gracias al hielo de la hipocresía. |