El hombre
que moraliza es, casi siempre, un hipócrita, la mujer que moraliza es,
invariablemente, fea.
La
diferencia entre el capricho y la pasión está en que la pasión dura
menos.
Es malo
que hablen de uno; pero hay algo peor: que no hablen.
Las
mujeres han sido hechas para ser amadas y no para ser comprendidas.
Experiencia
es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.
Discúlpeme,
no le había reconocido. He cambiado mucho.
La
tragedia de la vejez no es ser viejo, sino haber sido joven.
Uno
debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.
Sólo
los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.
Cuando
me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido
inmediatamente.
Un
hombre puede ser feliz con una mujer siempre que no la ame.
Los
hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos
quieren ser infieles y no lo logran.
Ouida
amaba a Lord Lytton con un amor que convirtió la vida de él en un
infierno.
A
veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda
nuestra vida se concentra en un solo instante.
Haría
cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio,
madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad.
Jamás
viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer
en el tren.
Detesto
la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle
pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo
que sirve.
Como
no fue genial, no tuvo enemigos.
Resulta
de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día
criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y
completamente ciertas.
En
estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que
comprueban cuando se hacen mayores.
Como
mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman
que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven
a decirlo a mis espaldas.
A
veces pienso que al crear al hombre, Dios sobrestimó un poco Su
habilidad.
No
voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta
escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo
mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que
a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.
Estoy
convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada
hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos,
donde deberíamos intentar vivir.
Logro
resistirlo todo, salvo la tentación.
Matar
es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar
en la sobremesa.
Para
la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.
Los
músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea
totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente
sordo.
El
trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.
Adoro
los placeres sencillos, son el último refugio de los complejos.
Lo
único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el
orgullo que le proporciona hacerlas.
La
tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.